HTTP Flood

Un HTTP Flood es un tipo de ataque de Denegación de Servicio (DDoS) que se dirige específicamente a aplicaciones web y servidores web.

Su objetivo es abrumar al servidor objetivo con una avalancha de solicitudes HTTP aparentemente legítimas, hasta que este ya no pueda responder al tráfico normal y el servicio se vuelva inaccesible para los usuarios reales.

¿Cómo funciona?

A diferencia de otros ataques DDoS que saturan el ancho de banda de la red, un HTTP Flood opera en la Capa 7 del modelo OSI (la capa de aplicación), que es donde funcionan protocolos como HTTP.

El ataque sigue estos pasos:

1. Creación de Solicitudes: El atacante utiliza una red de equipos comprometidos (un botnet) para generar una enorme cantidad de peticiones HTTP.
2. Tipos de Solicitudes:
3. Apariencia Legítima: Las solicitudes suelen provenir de direcciones IP diversas y imitan el comportamiento de un navegador web real (usando headers HTTP comunes como User-Agent), lo que hace que sea difícil diferenciarlas del tráfico legítimo con métodos simples.
4. Agotamiento de Recursos: El servidor web, al intentar responder a cada una de estas millones de solicitudes, agota sus recursos: Finalmente, se sobrecarga y no puede atender a los usuarios reales, resultando en una denegación de servicio.

Objetivo Principal

Agotar los recursos del servidor web (como Apache, Nginx o IIS) o de la aplicación web que se ejecuta en él, haciendo que el sitio web o servicio online se vuelva extremadamente lento o completamente inaccesible.

Características Clave

Ejemplo Sencillo

Imagina que un servidor web es una camarera en un restaurante muy concurrido. Un HTTP Flood sería como si 1000 personas (el botnet) le hicieran pedidos larguísimos y complicados al mismo tiempo, o le cambiaran constantemente su orden. La camarera estaría tan ocupada atendiendo estas peticiones falsas que no tendría tiempo para servirle a los clientes reales que solo quieren un café.

En resumen

Un HTTP Flood es un ataque DDoS que satura un servidor web con peticiones HTTP aparentemente normales, consumiendo todos sus recursos y dejándolo fuera de servicio.